viernes, 11 de octubre de 2013

Algo de magia en el aire.

Me encontré pensando en ella constantemente. Su imagen fluía a través de mi ser como un caudal tempestuoso, pero pacífico al mismo tiempo. Sentí sus manos cubriendo mis ojos, su voz en mi nuca susurrando que avance sin miedo, pues no me iba a dejar caer. Eso era inspiración.~


Un ángel. Fënix.

Sin saberlo, no pude evitar
que las lágrimas de un ángel
se derramen sobre mí.
Levanté la mirada al cielo,
dirigí una plegaria,
y sin más... me marché de allí.

Cansada hasta el agotamiento
de una lucha sin sentido
finalmente me rendí.
Yendo en contra hasta del viento
abandoné mis pensamientos
y hasta mi mente vendí.

Quise buscar tanto tiempo
consuelo a mi sufrimiento
que no quise hablarte a ti.
Pero entonces llegó el día
en el que mi alma moría...
y a mi lado yo te vi.

Tu voz, tan preciosa y calma
me protegió, me dio esperanzas
incluso cerca del fin;
tu mano, mi salvadora,
me hizo escapar de la hora
de la pronta muerte gris...

Fue un instante y no fue nada,
principio y eternidad,
fue el instante en que te vi.
Tormentas de aves silvestres
de pronto, retoman vuelo,
¡cruzando un cielo sin fin!...

Y en un beso, sólo eso,
siento que aún eres dueña
del corazón que te di...
En un instante me redimes
con un amor tan profundo
como nunca conocí.

Y con tus ojos alejas
aquellas tristezas viejas
que a nuestro amor añadí...
Sólo quédate conmigo,
¡quédate! Amada mía,
siempre juntas hasta el fin...

~~


No hay comentarios:

Publicar un comentario