Cariño, tú eres un ángel.
Ella quisiera tener alas y volar, pero no sabe que ya las tiene. A veces tardamos más en descubrir lo que es obvio. Indudablemente no lo sabe, no se imagina las cosas que es capaz de hacer.
Conoces a alguien, de repente te sonríe y descubres el brillo de sus alas asomándose tras su espalda. Así es ella. Supongo que si fuera capaz de mirar dentro de si misma, podría ver todas las cosas que vemos los otros y que no alcanza a descubrir. Como sus bellas alas, esa forma de ser que enamora y atrae sobre sí miradas de admiración. Siempre ha sido así.
Y ella no se da cuenta.
Quizás no podemos volar en el mundo físico y material que nos rodea, pero sí en ese mundo más personal y verdadero que llevamos como un amuleto junto a nuestras ideas. Son las cosas que hacen que vivir valga la pena.
